6 consejos sobre cómo limpiar tras una inundación

como limpiar tras una inundación

6 consejos sobre cómo limpiar tras una inundación

Han comenzado las lluvias y en algunas zonas con bastante fuerza. Las primeras lluvias del inminente otoño. En algunas zonas sólo ha sido una lluvia en intervalos de tiempo que incluso se ha agradecido para el sector de la agricultura. En otros casos el caos ocasionado ha sido mayor. Casas y negocios inundados, coches destruidos y vidas cotidianas que se han paralizado. Te ayudamos con estos consejos a saber cómo limpiar tras una inundación.

Ahora toca remontar y trabajar duro para volver a la rutina lo antes posible y con las menores consecuencias.

6 Consejos sobre cómo limpiar tras una inundación:

Primero: Desconectar todo tipo de corriente eléctrica.

Seguramente con el temporal se haya cortado la energía, pero asegurarse de que todo está desconectado es importante. Es lo primero que se debe hacer cuando detectamos que está entrando agua del exterior. Intente aislar lo más rápido posible los aparatos que no hayan sido mojados, para asegurar su funcionamiento posterior.

Segundo: Sacar agua cuanto antes.

No esperes a que deje de llover o de entrar agua para comenzar con la tarea de echarla fuera. Cuanto antes comiences a sacar agua menores serán los daños. Según la cantidad que haya entrado podrás usar un método u otro.

Si la cantidad es abundante usa una bomba de desagüe como la que se usan para las piscinas. Cualquier artículo que requiera corriente eléctrica deberá tener especial atención y enchufarse en una toma alejada de la humedad. Ayuda siempre esta tarea con el trabajo manual para acelerar el proceso. Si la cantidad es menor con escobas y fregonas podrás reducir el agua manualmente. ¡Cuidado! Asegúrate de que los alcantarillados no están bloqueados antes de deshacerte del agua por el inodoro y fregadero. Lo mejor es sacar el agua al exterior y sobre una superficie permeable como arena o césped.

Usa barreras como toallas o mantas que empapen el agua antes de llegar a los electrodomésticos que no has podido aislar.

Tercero: Secar la zona

Cuando cese la lluvia abre todas las puertas y ventanas, usa ventiladores y todos los aparatos para el secado que sean posible. Es muy importante dejar todo bien seco para evitar daños por humedad.

Cuarto: Desinfectar paredes, suelo y muebles.

Es muy importante que la limpieza se haga con desinfectantes que eviten así cualquier bacteria causada por el agua y la suciedad que esta arrastra del exterior. Todos los textiles que puedan salvarse deben lavarse muy bien y sobretodo secarse.

Quinto: Prevenir la aparición de moho.

Usa productos específicos para esto, que además de prevenir la aparición de moho ayudan a un secado más profundo. Aplica bien en zonas escondidas como detrás de muebles y electrodomésticos.

Sexto: Desecha lo más dañado.

Es quizás la parte más dura pero deshacerte de muebles, tejidos y electrodomésticos que no has podido salvar es una buena decisión. De esta forma evitarás focos de infección futura.

Haz este paso con responsabilidad, piensa en lo que contamina deshacerte de algo de esto. Si puedes recuperarlo y reusarlo, no lo dudes.